"Es momento de reflexionar y pensar los 100 años que vienen"

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Lic. Gabriela Luque
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La Lic. Gabriela Luque, docente investigadora y Secretaria de Extensión de la Unidad Académica Río Gallegos reflexionó sobre el movimiento estudiantil que se gestó en 1918 en la Universidad Nacional de Córdoba y sentó las bases del actual sistema universitario nacional ; la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, la libertad y periodicidad de las cátedras.

En el marco de la conmemoración  del Centenario de la Reforma Universitaria,  la Lic. Gabriela Luque, Secretaria de Extensión de la Unidad Académica Río Gallegos reflexionó sobre el legado de este movimiento estudiantil  que se gestó en la Universidad Nacional de Córdoba y que impactó de forma significativa en el resto de la Universidades Nacionales de Argentina y de Latinoamérica.
El movimiento universitario reformista postuló principios democráticos y académicos como la Autonomía Universitaria, que posibilitó elegir a las autoridades y permitió a nivel interno trazar sus programas de estudio sin intervención de los Gobiernos de turno; el cogobierno de la Universidad que se manifiesta en la  participación del claustro estudiantil en el gobierno universitario; libertad de cátedra y el reconocimiento de la misión social de la universidad en  la función de la Extensión Universitaria.
En diálogo con FM UNPA, la Lic. Gabriela Luque, docente investigadora de la UNPA y especialista en Literatura Latinoamericana, compartió su perspectiva de la Reforma Universitaria y el contexto histórico en el que se desarrolló:
¿Qué significa  la Reforma Universitaria a cien años de este hecho?
Hay que pensar en lo que es la conmemoración, los 100 años, que estamos cumpliendo. Junio es el mes de la Reforma,  pero en realidad es un proceso que había comenzado en 1915 en la Universidad Nacional de Córdoba. No es casual que haya comenzado ahí, una Universidad que fue fundada en la época colonial y que estaba en manos de la Iglesia.
No nos olvidemos de algo,  en 1918, eran muy pocas las Universidades en América Latina, yo pienso la Reforma siempre en función de lo que yo estudio, que es el Latinoamericanismo, entonces la dimensión es Argentina pero es Latinoamericana, eran muy pocas y las universidades eran de elite. Eran muy pocos los que podían acceder al colegio secundario y mucho menos a la Universidad.
En ese contexto el movimiento que nació en Córdoba y que se extendió de inmediato hacia las otras universidades que existían en ese momento; Litoral, Buenos Aires, La Plata, Tucumán y se extendió a la vez hacia Chile, hacia Perú y hacia México. Yo comencé a estudiarlo a partir de México porque es uno de mis temas de investigación.

¿Investigas cómo fue la participación de los jóvenes universitarios, qué particularidades ?
Los jóvenes estudiantes universitarios habían fundado hacia relativamente poco la Federación Universitaria Argentina y establecieron relación con los estudiantes del resto de América Latina.  Es interesante la forma como se organizaron los Congresos Estudiantiles y en particular la figura de Deodoro Roca, que es un caso anómalo en Argentina.
Roca es exactamente lo que se denomina un intelectual del interior, alguien que nunca salió de Córdoba o apenas, que no le interesó figurar en Buenos Aires o en un cargo político más importante y terminó muy desilusionado del rumbo que había tomado la Reforma como tal. Porque en un comienzo -y uno lo ve con las fotografías de época-  hubo un apoyo de sectores del trabajo, de sectores de obreros. Hay un par de fotos muy emblemáticas que tienen que ver con una manifestación estudiantil y la presencia de obreros a los costados de la calle y del pueblo en general.
Pensemos igual que lo que hoy nosotros decimos movilización y pensamos en centenares, en miles, bueno pensemos en la dimensión en ese momento que obviamente era mucho menor.

¿Cuál es el papel histórico de Deodoro Roca?
Deodoro es quien escribe el manifiesto inicial de la Reforma, el Manifiesto Liminar, que a mi juicio es un texto que debería trabajarse en todas las escuelas. Yo lo trabajo dentro la cátedra  del seminario de Literatura que se da en el Profesorado y Licenciatura en Letras, es un seminario de Ensayo y lo trabajamos como lo que es, un ensayo.
Pero el Manifiesto Liminar es un texto fundamental porque las bases de la Universidad actual están allí, entre ellas el extensionismo y la autonomía de cátedra.

¿Hubo algún disparador ente los estudiantes universitarios para este movimiento de 1918?
Si, hubo un disparador que caló muy hondo en los jóvenes estudiantes de Córdoba. Estuvo directamente relacionado con el internado y las prácticas en el hospital de clínicas, a partir del cercenamiento de esos derechos los jóvenes van a la huelga.
Es muy interesante porqué además lo que se está mostrando es el joven estudiante como tal, es uno de los actores sociales que irrumpe a finales del siglo XIX comienzos de XX. El joven como motor de cambio, el joven vanguardista. En el sentido del vanguardista que siempre va adelante, eso uno lo ve en el campo del arte, las vanguardias estéticas y lo ve en el campo de la política, los dirigentes.
Los estudiantes son centrales, además porque en toda América Latina, en ese momento histórico, fines del XIX, comienzos del XX, hay una línea dentro del pensamiento filosófico que esta muy ligada al idealismo y que se llama el Arielismo. El  Ariel fue una obra que aparece en 1900 del uruguayo José Enrique Rodó, y en el Ariel que toma las figuras clásicas que conocemos de Shakespeare , de La Tempestad; Ariel y Calibán .
El Ariel es el impulso, el gran motor idealista que está encarnado en los jóvenes. Los jóvenes son los que están llamados a realizar las grandes transformaciones. Eso hay que pensarlo en el contexto de fines de XIX , con una fuerte impronta de lo que después se conocerá como antiimperialismo , la amenaza de Estados Unidos ya presente en toda América Latina. Pensemos 1898, la Guerra contra España,  en realidad es la excusa que va a tener Estados Unidos para ocupar Puerto Rico y Cuba .
Por un lado es ligar esa historia, por otro lado que se sienten realmente mandados a realizar grandes acciones y en ese contexto hechos puntuales.
Una huelga estudiantil, con episodios anecdóticos que son encantadores, podría decir que se quedan con la llave de la Universidad, tirar abajo las estatuas de los fundadores de la universidad, un rector que en ese momento dice que “pasaran primero sobre su cadáver”, no fue cadáver pero pasaron igual. Son como hitos de la lucha estudiantil, que además van a tener enseguida su eco en toda América Latina.

¿Cuál es el legado de la Reforma Universitaria?
Tenemos la  Extensión Universitaria, como la nueva dimensión que aparece en ese momento, y  está ligada a una concepción que era lógica a comienzos del Siglo XX y  era salir de las aulas, salir de los claustros. Así van a nacer en las universidades del momento; las universidades populares, todas esas líneas nacen de la Reforma. La autonomía de cátedra, la periodicidad de los concursos, hasta ese momento no había concursos, las cátedras eran totalmente a dedo.
Nosotros tenemos esa Universidad  y el gobierno universitario donde van a aparecer finalmente los estudiantes. Fueron grandes luchas. Pensemos también que eran muy pocas las universidades, ser estudiante universitario en ese momento, era absolutamente elitista y lo fue por muchas décadas en Argentina.
Uno porque está en esta Universidad y uno piensa desde el “hoy”, pero el  poder acceder a los colegios secundarios y después acceder a la Universidad, no era la política habitual, no se pensaba.

¿Cómo se conmemora la Reforma Universitaria desde la Secretaria de Extensión de la UARG?
El Programa de la UARG hacia el  Centenario de la Reforma, está encarado desde una mirada  hacia recuperar la propia historia de nuestra Universidad.
La idea que está en este Programa que yo dirijo, es obviamente en 1918 lo que hoy es la Provincia de Santa Cruz era un territorio que dependía directamente del gobierno nacional.  Mas allá de un par de escuelas primarias no había nada más, entonces no podríamos pensar en la Universidad en ese momento, pero si podemos pensar, es nuestra obligación,   el pensar y recuperar la historia de nuestra Institución. 
Antes de ser Universidad Nacional de la Patagonia Austral, fue hacia atrás Universidad Federal de la Patagonia Austral y antes fue Instituto Universitario Santa Cruz, e Instituto de Estudios Superiores José de San Martín. Ligado desde el año 1963 a la Universidad Nacional del Sur , esta institución reconocía los títulos y para la Universidad Nacional del Sur,  llegar a las Provincias de la Patagonia era justamente una tarea que ellos consideraban de Extensión.
Crear Instituciones de Educación Superior, esto tenía mucho que ver  obviamente que no era solamente la cuestión de la educación. Evidentemente había una relación directa entre Bahía Blanca y la Patagonia, además porque existía el famoso vuelo de Austral, que unía Buenos Aires, Bahía Blanca, Comodoro y Gallegos. Pero además de eso había una educación que crear y de apostar, en vez de enviar los chicos a las Universidades del Norte, léase Buenos Aires, La Plata, Córdoba, era apostar por crear aquí instituciones de Educación Superior, por eso las primeras carreras son Profesorados.

¿En el centenario de la Reforma Universitaria es ocasión de conmemorar?
Sin duda es un momento de celebración, tenemos las Universidades Nacionales que tenemos en parte gracias al impulso Reformista, pero también ocasión de reflexionar y pensar los cien años que vienen. Si no sería solamente quedarnos en una celebración , sería ignorar que la Universidad actual también tiene problemas.