"Estamos ante una encrucijada que plantea retrocesos, retracciones y pérdida de derechos"

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La Dra. Dora Barrancos disertó en el 5º Encuentro de Investigadores de la Patagonia Austral, donde cuestionó duramente al gobierno nacional por la “interrupción de un flujo ascensional en materia de desarrollo científico y tecnológico” y resaltó que la función de la Universidad es “resistir”.

 

En el marco del 5º Encuentro de Investigadores de la Patagonia Austral  con sede en  la unidad académica de Río Gallegos, se realizó el lunes 8 de octubre la conferencia magistral “Ciencia y Técnica Argentina en la encrucijada” a cargo de la Dra. Dora Barrancos, reconocida socióloga, historiadora y miembro del CONICET 
El Encuentro de Investigadores de la Patagonia Austral se constituyó como un espacio de intercambio y vinculación entre investigadores de las cuatro unidades académicas de la UNPA y de otras instituciones que desarrollan diferentes líneas temáticas en la región, con el fin de potenciar el progreso coordinado de actividades I+D+i.
La Dra. Dora Barrancos, docente investigadora de la UBA, expresó que existe actualmente en el país “una interrupción de un flujo ascensional en materia de desarrollo científico y tecnológico” y atribuyó esta reducción de recursos a “un cambio significativo de orientación política en materia de ciencia y técnica”.
El flujo de recursos corresponde a distintos procesos políticos. “La fase de expansión se inicia, nada casualmente en el 2003-2004. Porque evidentemente la impregnación de los nuevos sentidos para la ciencia y la técnica eran de gran convicción para los gobiernos Kirchner”, aseveró Barrancos, para quien dichas gestiones se ajustaron a “un lexema bastante fácil: no hay desarrollo económico y social sin desarrollo científico y tecnológico”.
La conferencista del CONICET sostuvo que “para que haya soberanía tecnológica  tiene que haber una política de incentivos a ese desarrollo tecnológico” y consideró que “ahí se sitúa el desafío de Néstor Kirchner y luego de Cristina Fernández de Kirchner”, lo cual se puso de manifiesto con el impulso a Políticas de creación de oportunidades expansivas, científicas y tecnológicas.
“En esta lógica del compromiso impregnado durante los gobiernos Kirchner hay también una posibilidad extraordinaria de democratizar la ciencia en la Argentina”, acotó Barrancos, al tiempo que lamentó que “actualmente estamos frente a una encrucijada que plantea retrocesos, retracciones y  pérdida de derechos de participación en la vida científica de las y los más jóvenes”.
En este contexto, explicó que el retroceso en la asignación de recursos y financiamiento para las universidades nacionales responde a que “las clases dominantes, los sectores de dominio económico en al Argentina han sido negligentes y/o temerosas respecto del desarrollo científico y tecnológico”.
“Si analizamos el retroceso durante la dictadura, un retroceso gravísimo además con extinción física de personas, pero aun antes, se puede leer  una especie de paranoia por parte de los sectores de dominio respecto del desarrollo científico, porqué siempre estaban pensando en que los sujetos de la ciencia eran muy críticos y la criticidad combina mal con gobiernos regresivos y conservadores”, sentenció.
En ese orden de pensamiento, señaló que los sectores conservadores de la política argentina “observaron que era más fácil comprar paquetes tecnológicos y desde luego limitar lo que podía ser la idea de soberanía argentina”.
“Así que por las dos puntas, por un lado un aspecto medroso de cierto sentimiento inquieto respecto a lo que pueden ser las lógicas de la razón científica,  quien sabe pone en una cuestión muy critica en el medio y amenazan el establishment  conservador”, precisó la conferencista, quien marcó la diferencia con otros países en América Latina en donde las clases dominantes económicas y sociales tienen una relación  más interesante con la ciencia y con la técnica.

Resistencia y compromiso

 

La investigadora de CONICET subrayó la importancia de las acciones que llevan adelante las Universidades Nacionales ante la actual reducción de recursos y opinó que el rol de las casas de altos estudios es “resistir, no dejar de opinar, no dejar de incrementar su deseo ínsito de conocimiento, su deseo de autoregulación histórica; su compromiso con las mayorías populares, su compromiso con un conocimiento que tenga sentido para la aumentar la dignidad de los sectores más postergados y de aquellos grupos sociales que no tienen los beneficios de los otro grupos en esta sociedad”.
“La manera práctica de ver el desinterés, la negligencia y la oposición al desarrollo científico y tecnológico se lo ve a propósito del análisis de los presupuestos destinados a ciencia y técnica. Estamos con una mengua extraordinaria del presupuesto del CONICET y lo previsto para  2019 se compara con el del 2013-2014. Esto quiere decir que estamos en un franco retroceso”, expresó finalmente Barrancos.
Desde 1986 Barrancos es investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), institución en la que se desempeña desde 2010 como Directora en representación de las Ciencias Sociales y Humanas. También es Profesora Consulta de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA) y Directora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de Facultad de Filosofía y Letras de esta casa de altos estudios.