Súnico asumió su tercer mandato en la Unidad Académica Río Gallegos
El decano, que inició su gestión en 2003, prestó juramento durante una ceremonia a la que asistió gran parte de la comunidad universitaria y luego puso en funciones al primer vicedecano electo de la UARG, Guillermo Melgarejo, con quién conducirá los destinos de la sede hasta 2015.
Durante una ceremonia presidida por la rectora de la UNPA, Eugenia Márquez, el doctor Alejandro Súnico asumió hoy su tercer mandato como Decano de la Unidad Académica Río Gallegos, al que accedió a través de la primera experiencia de voto directo y acompañado por el arquitecto Guillermo Melgarejo, quién en los próximos cuatro años ocupará el cargo de Vicedecano creado a partir de la última reforma estatutaria de la Casa de Altos Estudios.
El acto de asunción se llevó a cabo en el Aula A 2 del Campus Universitario, ante la presencia de los integrantes del equipo de gestión de la UARG y gran parte de la comunidad universitaria de la sede, familiares y referentes de distintos organismos e instituciones de la provincia. Allí, la rectora tomó juramento a Súnico y luego el decano hizo lo propio con Melgarejo, marcando formalmente el inicio de un mandato que se extenderá hasta 2015.
Luego de las formalidades, Súnico manifestó que “después de 8 años se adquiere una visión más profunda y distinta de las cosas” e hizo un raconto de los logros alcanzados a lo largo de sus dos primeros mandatos como “muestra del compromiso que asumimos cuando decidimos someternos a la voluntad de la universidad para conducir un proceso que creíamos factible, que era consolidar la Unidad Académica Río Gallegos en la región”.
En un período que reconoció coincidente con el mejoramiento de las políticas nacionales vinculadas al sistema universitario, Súnico destacó el concurso de toda la planta docente existente al inicio de su gestión, la duplicación del personal no docente, las capacitaciones, los logros en materia edilicia, la acreditación de carreras y la inserción de la unidad académica en la sociedad y aseguró que el objetivo es “seguir en ese camino”.
“Hemos construido un proyecto colectivo y creo que esa es la razón principal por la que la Unidad Académica Río Gallegos hoy tiene las carreras que tiene, acredita las carreras, tiene un campus universitario. Un proyecto que surgió básicamente a partir de unir voluntades”, expresó el Súnico, quién recordó que este es su último período como Decano y manifestó su deseo de, luego de 2015, “poder seguir construyendo desde otro espacio al sistema de la universidad”.
“Esta es una forma de construir que queremos, como espacio político, proyectar en el tiempo”, dijo finalmente.
Factor de desarrollo
Por su parte, el flamante vicedecano de la UARG, Guillermo Melgarejo, sostuvo que es “un honor” sumarse a “un equipo de gestión que ha logrado el reconocimiento de la comunidad universitaria”.
“Siento que el trabajo que se viene realizando en esta unidad académica es valorable y espero que la incorporación de esta nueva figura, el rol que me toca desempeñar, lo haga de la mejor manera posible, para aportar para la mejora de nuestra institución”, precisó.
Melgarejo indicó que estará abocado fundamentalmente a “la articulación entre los distintos sectores de nuestra unidad académica: la secretaría académica, las direcciones de departamento, las direcciones de los Programas de Formación de Grado y el área de Bienestar Universitario”.
En su discurso de asunción, el vicedecano instó a pensar en “el rol que debe tener una universidad pública en la provincia de Santa Cruz” para que “a partir de allí todas las acciones que emprendamos estén orientadas con esa motivación”.
En este marco, expresó: “La actividad docente que nosotros reivindicamos tiene que ver con el contacto con el otro, con la posibilidad de que nuestra acción pueda también transformar la vida de los otros. Y en ese contacto y reconocimiento del otro también está el reconocimiento de sus necesidades y allí es donde creo que es un rol fundamental el que tiene que cumplir nuestra universidad”.
Asimismo, reparó en la necesidad de “transformar a la UNPA en un factor decisivo de desarrollo, que incida en las políticas públicas” para “hacer que la existencia de una universidad en esta provincia mejore la condición de vida de sus habitantes y lograr que la educación universitaria sea accesible para aquellos que tienen menores posibilidades”.
Mano a mano
En el cierre de la ceremonia, la rectora Eugenia Márquez destacó que la UARG “es una unidad académica ha crecido y está en condiciones realmente mucho mejores que antes de 2003” y consideró que el desafío es “apostar en términos de comunidad universitaria” a un nuevo período en el que “se han renovado las miradas y las expectativas para diseñar nuevas acciones que potencien lo actuado hasta ahora”.
Márquez reiteró el compromiso de “seguir trabajando mano a mano con todas las unidades académicas”, al tiempo que reparó en la necesidad de “seguir pensando la institución de cara al sociedad para la cual fuimos creados”.
