"El cuidado enfermero debe ser repensado y tenido muy en cuenta"

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Mg. Patricia Blanco
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Patricia Blanco realizó por videoconferencia la defensa de su tesis de la Maestría en Ciencias Sociales de la UNPA. El proyecto, que abarca una perspectiva inédita en el país que conjuga la Educación Popular y la Enfermería Comunitaria, le dejó una certeza: “para que algo realmente sea resignificado uno debe tener presencia en el territorio durante mucho tiempo”.

En el marco de la Maestría en Metodología y Estrategias de Investigación Interdisciplinar en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, la Lic. Patricia Blanco, realizó por videoconferencia la defensa de su tesis “El cuidado enfermero orientado a la salud sexual y reproductiva de mujeres en situación de vulnerabilidad social. Aportes para la Enfermería Comunitaria desde la Educación Popular. Voces en Karken Aike”, obtuvo la calificación 10 Sobresaliente ‘con Honores’. El trabajo fue realizado bajo la dirección de la Mg. Natalia Michniuk.
La flamante magister Blanco, explico a Conexión UNPA de Entrecasa las particularidades de su trabajo “es una propuesta inédita que empezó ya a correr por el país. Tuve la oportunidad que la pudo leer gente de otras universidades y me han convocado de la Universidad Nacional de Lanús a colaborar en la escritura de un libro”.

¿Cómo viviste la instancia de la defensa de tu tesis, tan esperada por cualquier maestrando, y modificada su movilidad por la situación que se está viviendo de la pandemia en todo mundo?
Si, fue todo un proceso de readaptación a la utilización de la tecnología mediatizada. La había pensado desde otro lugar.  En un aula física, con mucha gente.  Esta situación nos atraviesa y hubo que adaptarse a las circunstancias. Así que la viví con mucha intensidad, muy emocionada y un poquito también preocupada por la conectividad. Pensaba que en cualquier momento se cortaba la comunicación.
Hoy la forma en que nos relacionamos, en casi todo el mundo, es a través de estas pantallas, creo que hay mucha más gente usando las bandas y eso me preocupaba un poquito. Pero afortunadamente todo transcurrió muy bien. Y la viví con mucha alegría.

¿Cómo llegaste a este tema de investigación?  ¿Qué es Karken Aike?
Karken Aike en lengua tehuelche significa “espacio de la mujer”. El tema de tesis surge a través de un trabajo que comienza en el Barrio del Bicentenario, en la ciudad de Río Gallego, por el año 2011 y parte del 2012.
Principalmente con acciones solidarias, porque como vecinos de la ciudad nos enterábamos de que había ocurrido alguna situación de incendio o de necesidades de la población. Mi esposo y yo íbamos a cooperar, desde un plano solidario en lo que podíamos. Esta colaboración la realizamos muchas veces y establecimos un vínculo con quien en ese momento era la presidenta de la Junta Vecinal y comenzamos a hablar de todos los temas. Cuando uno realmente tiene una vocación de servicio, sus oídos se abren mucho más.
Simultáneamente aparecieron otros emergentes, más allá de la necesidad de una frazada, de un termotanque, de una cama, o de comida. Surgieron otros requerimientos que daban cuenta de situaciones en la vida de los vecinos que había que intervenir desde otro lugar. Con una sistematización un poco más organizada.
A raíz de estas charlas la presidenta de la Junta Vecinal, conociendo que yo trabajaba en la UPA y que mi profesión es la Enfermería, me invita a conversar con las vecinas del barrio sobre algunos temas. Había la necesidad de sostener a las mujeres que estaban atravesadas por violencia de género.
El barrio queda muy lejos del ejido urbano, esto es algo que es interesante. La necesidad no puede esperar, a la necesidad hay que responderle rápidamente. Mucho más si tenemos necesidades vitales; de riesgo de la vida, como pueden ser las mujeres que son atravesadas por situaciones de violencia.
Comenzamos a pensar, juntamente con la presidenta de la Junta Vecinal y otras mujeres - que ya colaboraban en proyectos solidarios en el barrio como un ropero comunitario – en cómo podíamos ir organizando esto que nombramos “Charlas con Mujeres”.
Paralelamente a esto, yo estaba cursando la maestría. Nos pedían un tema de tesis, que fuésemos adelantando algún proyecto y demás. En ese momento, con mucha sabiduría, María Laura Acconcia me dice: “vos porque no empezás a escribir sobre la realidad que estás viviendo todas las semanas ahí. Por qué vas a elegir otro tema, si vos acá ya tenés el tema”.  Ahí comienza “la cocina” del pensamiento del tema de tesis y empecé a escribir acerca de lo que finalmente fue Karken Aike.
Me pasaban muchas cosas juntas en ese tiempo.  Ahí yo me incorporo al equipo de Educación Popular de la UNPA y empiezo el trabajo de la Enfermería desde otra mirada crítica. Una mirada atravesada desde lo pedagógico por las teorías críticas. Teorías que fueron muy revolucionarias en los ‘70 y que ilustraron aquellos paradigmas, que aún yo creo que hoy debemos tener como norte. En cuanto a cuestiones revolucionarias, de justicia social, de equidad.  Vernos especialmente en el ambiente de la universidad desde la función social que tiene la universidad.
Un atravesamiento también desde la función social por parte de nosotros los académicos. Enfatizó así porque me encanta cuando nos ponen el mote de académicos, o nos lo ponemos.  Implica cuestionarnos sobre cuál es la función social de la universidad, mucho más en estos momentos que vivimos de pandemia.  Yo realmente creo que vamos a tener muchas tesis que hablen de la situación de la pandemia, la universidad y su función social dentro de este marco.

¿Qué tensiones se generan en el cuidado enfermero en estos ámbitos socio comunitarios, en sectores vulnerables y especialmente en temas relacionados con la salud sexual y reproductiva?
Es muy interesante esta pregunta, porque da cuenta de una deconstrucción que debe tener el profesional en su paradigma positivista. Aún impera un modelo que se denomina Modelo Médico Hegemónico.  No refiere el término a la profesión médica en sí, sino que es un modelo que abraza a la persona desde un componente netamente biológico. En este modelo no podemos integrar las esferas que nos componen; la esfera social, emocional, psicológica.  Es muy positivista, reduccionista, es ahistórico.
Ustedes habrán escuchado por ejemplo que cuando alguien, en el ambiente sanitario, se refiere a una persona dice: “se internó un hígado, o el hígado de la cama 4, o la fractura de la 15”. Esta cosificación de las personas está dada por algo, no es una generación espontánea.  Está dado porque durante muchos años se ha profundizado este modelo ahistórico, donde nosotros los sujetos que tenemos que ser atendidos por un sistema de salud, somos despersonalizados al entrar en ese ámbito.  Parece como que no tenemos historia, No solamente cuando vamos a un quirófano no sacan la ropa, sino nos sacan la historia, nos desubjetivan.
La propuesta que trabajé toma como punto de partida la perspectiva de la Educación Popular, y a su vez el punto de vista de Leininger, una teórica enfermera que también estudió Antropología e hizo un encuentro entre ambas disciplinas. Madeleine M. Leininger es una de las fundadoras de la Enfermería Antropológica, escribe la Teoría de los Cuidados Transculturales, donde se rescata la cultura de ese sujeto de atención.
La tensión que vos me preguntas que esta situación de un trabajo en la comunidad le puede generar al cuidado enfermo, como objeto epistemológico de la disciplina, justamente es eso donde te atraviesa un nuevo paradigma. Donde te tenés que correr de la situación positivista, conductista, donde yo te tengo que decir a vos qué tenés que hacer con tu salud. Pero no puedo rescatar la situación simbólica contextualizada y la representación social que vos tenés de salud. No puedo pensar que vos llegaste a esa representación por caminos que tuviste que recorrer y que son parte de tu historia, cultura, experiencia y vivencias. Lo que para mí es normal y se debe hacer, para vos – que venis de otro contexto, en otra situación – no tiene nada que ver. Son dos mundos que en vez de juntarse se disocian, porque no encontramos un lugar en común. Todo lo que yo pueda explicarte o decirte con respecto al cuidado de la salud, vos no lo podés resignificar. Por eso fracasamos, eso es lo que pasa hoy.
Permítanme hacer una asociación de ideas con esta situación de aislamiento. Sabemos que es una de las medidas más eficaces para evitar la diseminación directa del virus entre unos y otros. Pero si a mí, toda esta cuestión no me resignifica en el cuidado y en el concepto que yo tengo de salud, entonces en vez de ser una herramienta a la cual yo adhiera, es una herramienta que yo combato.
Desde ahí es que el cuidado enfermero debe ser repensado y tenido muy en cuenta. Desde las interpretaciones simbólicas que las mujeres, en el caso de Karken Aike, le daban a la salud sexual y reproductiva.

¿Es habitual esta relación entre Enfermería Comunitaria y Educación Popular en la Provincia de Santa Cruz, o es algo novedoso?
Yo diría que en el país no tenemos la visión de hacer esta dialéctica entre Enfermería Comunitaria y Educación Popular. Esta tesis tiene, entre muchas características la de ser novedosa. Es una propuesta inédita que empezó ya a correr por el país. Tuve la oportunidad que la pudo leer gente de otras universidades y me han convocado de la Universidad Nacional de Lanús a colaborar en la escritura de un libro.
Esto surge porque ellos están desarrollando una teoría propia. Nuestras teorías y modelos son generalmente importados.  Por eso trabajos como mi tesis son importantes, tener un espíritu inquieto que nos ayudé a decolonizar el pensamiento.
A veces no nos damos cuenta de que por muchas cosas nos han colonizado y no somos capaces de transgredir eso. Quizás porque estamos cómodos así. A veces hay que tener ese espíritu de ruptura, es lo que propone Freire en mucha de su teoría. Este espíritu de ruptura, de disrupción de la realidad para poder favorecer que a través de una teoría crítica emerjan otras propuestas.
Un equipo de Lanús hace ya unos cuantos años, están desarrollando su propia teoría del Bienestar. Es una teoría que oficialmente no ha salido a la luz, pero creo que va a salir con este libro. Justamente en el marco del Congreso Internacional de Enfermería Comunitaria, que tuvimos el año pasado en San Julián, estaba una de las “popes” de esta teoría y en el intercambio de saberes yo compartí mi postura en esta temática. Ella quedó muy pegada y hace poco me contactó para continuar intercambiando conocimiento.  Esta es la rueda que empieza a girar a partir de un comentario pertinente y que a la otra persona también le interesó.  Los interese se juntan y surgen planteamientos de cómo seguir trabajando.
Mi aporte va a ser desde ahí, en esta construcción. Desde este saber nuevo construido a través del trabajo de campo que, si bien la tesis da cuenta de un trabajo de 2 años, pero este trabajo tuvo en realidad más de 5 años en territorio, esto es lo valioso del trabajo.
Queremos estar en la comunidad un mes, hacer un plan de vacunación y salir. Ir otro mes y hacer un curso corto de amamantamiento. Pero para que algo realmente sea resignificado uno debe tener presencia en el territorio durante mucho tiempo.
Por eso utilicé un diseño con rasgos etnográficos. Cuando uno estudia en metodología lo etnográfico, puedes ver que los antropólogos casi se quedaban a vivir con las tribus. Mi trabajo muestra rasgos etnográficos, no es un estudio etnográfico per se. La presencia, la continuidad, el respeto por el otro están presentes.
Una cosa que me dijo la presidenta de la Junta Vecinal – me impactó – fue “si usted va a venir con un proyecto, yo le pido que no falte.  Yo le pido que no me llamen diez minutos antes y me diga no puedo ir porque tengo una reunión en la universidad”. Eso para mí fue de rigor, nosotros todos los martes, durante cinco años, estuvimos de 3:00 pm a 5:00 pm presentes. Eso habla del respeto por el otro, creo que de esto también la universidad tiene que hacerse cargo. Porque si no caemos en una especie de utilitarismo del otro. Solo para llenar un super curriculum. Es duro pero pasa en muchas ocasiones.

¿Qué insumo deja tu investigación y de qué manera aporta a la formación de los futuros enfermeros de la Provincia?
Espero que esta investigación no sólo sea colocada en un repositorio o en UNPA Edita, sino que a su vez pueda ser reflexionada, repensada, tensionada, mejorada. Porque el trabajo en sí deja un campo muy abierto y resalta el compromiso con la comunidad por parte de la universidad.
Nosotros tenemos que asumir que somos universidad porque hay una comunidad, si no no podríamos. Más allá de que hoy esté mediatizado, igual nosotros respondemos a los intereses de esa comunidad. El tema es si realmente conocemos los intereses de esa comunidad. Sus necesidades y demandas, no si las pensamos o nos parece, sino a partir de haber escuchado a la comunidad.  Que como actores digan “universidad necesitamos esto de ustedes, ustedes tienen un saber distinto al nuestro”.
Ese es otro de los grandes ejes discusión, la comunidad tiene un saber común, un saber popular y nosotros lo tenemos que reconocer. Eso es algo que a veces, quizás por nuestro propio trayecto, nuestras propias experiencias universitarias, a veces nos corremos de ese lugar y creemos que el único saber válido y validado es el nuestro. Nos equivocamos grandemente, el otro tiene un saber y debe ser reconocido, debe ser revalorizado y hasta es mucho más enriquecedor que, quizás lo que yo pude compartir con ellas desde mi saber.

¿Cómo se suma esta titulación a tu vida y desarrollo profesional? Sabemos que estás jubilada, pero no por esto tiene un punto final tu trayectoria
Yo siempre digo que uno se jubila desde la actividad, pero no desde los pensamientos, los deseos de formular proyectos, de tener ideas. Creo que la titulación me habilita ahora para dar postgrados, por ejemplo. Antes no lo podía hacer, los postgrados son una oportunidad de la UNPA para capitalizar a la persona que forma, más allá de que no estemos en una relación laboral.
Sería bueno que se capitalizará con la oportunidad de escribir un libro. El jurado me ha honrado con la calificación de diez y me ha estimulado a que amplíe esta tesis a una tesis doctoral. Este año lo dedicaré a hacer otras cosas, quizás el año que viene aparezco como candidata al Doctorado en Humanidades que tiene la UNPA, porque esta tesis da cuenta del trabajo que se puede hacer en la comunidad cuando uno realmente reconoce a la comunidad como la principal protagonista de los procesos de formación en los estudiantes.
Ojalá se abran instancias comunitarias con mayor recurrencia en los procesos formativos. Esto habla de muchas cosas, por ejemplo, la burocracia del seguro. Tiene que ser algo rápido, nosotras necesitamos agilizar procesos dentro de la universidad que hagan que los estudiantes puedan tener esas prácticas con mayor agilidad en todo lo que es burocrático. También en los transportes, en mi caso cuando íbamos con los estudiantes nos encontramos en algunos puntos de la ciudad. Yo los traslada porque la camioneta no estaba disponible para llevar a los estudiantes.
Las mujeres de Karken Aike en unas Jornadas de la UNPA, fueron a la universidad y expusieron. Para esa actividad tuvimos que utilizar transportes privados para poder llevarlas. Hay muchas cosas de por medio, estoy consciente que este no era el único proyecto, pero hay cuestiones que se burocratizan y hacen que sea más fácil hacer un trabajo dentro del campus a trasladarse a la periferia. Es salirse de la comodidad del edificio.
Yo mencionaba que en cierta forma es también para valientes porque es meter los pies en el barro. Y eso no es para todos, lo digo con bastante convencimiento. Hay gente que está más cómoda en otros lugares. No sé si está bien o mal, es una descripción, no es un juicio de valor. A mí me gusta embarrarme los pies, que me corra un perro y tener que andar con ´piedras en el bolsillo porque le tengo un poquito de respeto a los perros. Anécdotas tengo varias, como romper el auto; me metí en una laguna que estaba escarchada y al entrar con el auto no la ví. Hay un antes y un después de Patricia con respecto al trabajo en este barrio.

¿Por qué elegiste la Maestría y cómo te resultó la formación propuesta por la UNPA?
Yo fui maestranda de la primera Cohorte, o sea soy una alumna que se tomó más tiempo para egresar. La maestría cualitativamente ha tenido mejoras, la primera cohorte fue de aprendizajes para ambos lados, universidad y maestrandos. Si uno ve ahora la maestría, ha dado cualitativamente un salto superador.
Me encanta que la Enfermería este dentro del Departamento de Ciencias Sociales y no de Ciencias Naturales. Si hay algo que tiene la Enfermería es lo social. Esto atraviesa la separación del Modelo Médico Hegemónico, donde el enfermero es todo biologicista. Tener una Maestría en Ciencias Sociales con metodologías y estrategias de intervención en lo social, donde la comunidad tiene cabida es muy valioso.
Me pareció una propuesta interesante el hecho de no tener que viajar a Buenos Aires a cursar. Hay muchos puntos a resaltar de que haya una propuesta de formación de postgrado que uno puede elegir en su comunidad. Fue básicamente por eso, el que fuera una formación en Ciencias Sociales y que desde Enfermería pudiera acceder a ella y la cercanía fue un gran punto a favor.

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