Entrevista al doctor Carlos Passera
Santa Cruz será sede regional de evaluación en el marco de la Cuarta Convocatoria de Categorización de Docentes Investigadores. El presidente de la Comisión Nacional de Categorización dijo que lo que más preocupa "es el ingreso de jóvenes al sistema de ciencia y técnología".
- ¿Qué balance realizó la Comisión sobre la cantidad de solicitudes de categorización recibidas en esta convocatoria?
Realmente la convocatoria, a pesar de sus altos y bajos y dilaciones a raíz de la Gripe A, ha sido un gran éxito, porque tenemos 32 mil presentaciones en todo el país. Si consideramos que en el 2004 fueron 23 mil, hay un crecimiento notorio. Además, nuestra preocupación en la convocatoria anterior era que no había una pirámide en las categorías, sino un tonel, en el que la Categoría 3 era la más frecuente. Había pocas presentaciones para la categoría 5 y pocas para la 1 lógicamente. Pero lo que más nos preocupa, aún en la ejecución del manual de procedimientos, es beneficiar y propiciar la entrada de jóvenes al sistema, y en esta oportunidad la categoría 5 ha tenido una gran convocatoria.
- ¿Cómo se trabaja de cara a la evaluación de estas 32 mil solicitudes en distintos puntos del país?
En este momento estamos en la organización del material, que con tanto número de solicitudes hay toda una logística necesaria para no perder ningún expediente y agruparlos de acuerdo a las 19 áreas del conocimiento que prevé el manual de procedimientos. Estamos en la etapa de inventario, y vamos a arrancar recién en octubre la convocatoria de los comités evaluadores y la evaluación propiamente dicha. Así que si todo sigue como está, a fin de año o a principios de 2010 van a empezar a llegar ya las notificaciones de categorización. De todas maneras, independientemente de cuando termine el proceso, lo que está previsto es que todo lo que provenga de esta convocatoria va a ser valedero a partir del 1 de enero de 2010.
- ¿Considera importante que los evaluadores vayan a las regionales, más allá de las cuestiones logísticas que esto pueda ocasionar?
Si, es importante porque permite una contextualización local, y más en lugares como este, en el que las distancias, la densidad poblacional, la densidad de universidades y de unidades académicas es baja; o están una de otra entre 300 y 600 kilómetros. Hay cosas de la categorización que van muy ligadas a la historia de las universidades. Por eso no es de asombro encontrar que la Universidad de Buenos Aires, la Universidad de Córdoba o la Universidad de Rosario, que son las más grandes y emblemáticas del país, tengan una mayor cantidad no solo de docentes categorizados, sino también de categorías 1. Porque normalmente para acceder a una categoría 2 o a una 1 es necesario haber tenido formación de recursos humanos al más alto nivel. Peor a veces en estas latitudes a no ser que un profesor dirija un postgrado en una universidad fuera de su área, es poco probable que llegue a categoría 2 o 1. Es un poco como el cuento de la gallina y el huevo. De todas maneras, el crecimiento relativo de las universidades nuevas es mayor que el de las universidades grandes o tradicionales.
-¿La cantidad de solicitudes que se presentaron en la regional, que ascienden casi a 2 mil, cubre las expectativas?
Si, han crecido mucho respecto de 2004. El crecimiento oscila alrededor del 30 por ciento. De todas maneras sigue siendo una de las regionales más chicas junto con el Noreste. Pero es lógico. Si uno mira la densidad poblacional que ocupa cada uno de los CPRES da la respuesta directa a esta situación.
- ¿Con que cantidad de docentes categorizados quedaría el país luego de esta convocatoria?
En este momento tenemos 23 mil docentes categorizados y si consideramos que la mitad de ellos son los que se han presentado ahora, estaríamos hablando de que de los 32 mil que se han presentado ahora unas 11 mil serían categorías que se van a renovar, llegaríamos a los 35 mil docentes categorizados.
- ¿Con un crecimiento presupuestario acorde?
No. En realidad el pago de los incentivos en la época que se creó el programa, en los ’70, representaba casi un sueldo más para un investigador categoría 1 exclusivo, y actualmente no representa más del 20 por ciento. O sea que proporcionalmente se ha deteriorado mucho, pero nominalmente es la misma plata, porque se ha mantenido congelado. Hay 90 millones de pesos para afrontar lo que es el Programa de Incentivos, pero en el Plenario del CIN se aprobó el pedido de una duplicación del presupuesto, aunque esto puede distar mucho de lo que vote finalmente el Congreso.
De todas maneras yo soy un ferviente defensor del programa de incentivos, porque se ha transformado en una forma de dar reconocimiento a quienes dentro de las universidades nacionales, aún no teniendo la posibilidad de acceder a un cargo de profesor mejor, acumular antecedentes en una forma muy orgánica y en varios rubros. También se premia bastante desde el punto de vista cuantitativo a la transferencia, el patentamiento de ideas, los registros de propiedad intelectual. Entonces me parece que más allá de lo monetario es un sistema consolidado y constituye un estándar directo de implicancias académico científicas para nuestros docentes.
- Hubo justamente una decisión de que los docentes auxiliares puedan acceder a una categoría 1. ¿Es una decisión polémica?
Es polémica, porque volvemos al deber ser y el ser. El deber ser indica que una persona que ha aquilatado tantos antecedentes tuviera la posibilidad de concursar un cargo de profesor adjunto, asociado o titular, pero eso no está ocurriendo. Entonces la Comisión Nacional, junto con la Secretaría de Políticas Universitarias, creyó conveniente desvincular la condición de cargo docente al acceso a las categorías 1 o 2. Además, hay que ser coherente con algunos programas nacionales que apuntan a la repatriación de investigadores jóvenes, porque si no por un lado hay una operatoria gubernamental que les dice que vuelvan a la Argentina, y por otro lado no podemos garantizar que accedan a un cargo mínimo de Profesor Adjunto. De todos modos, no se trata de bajar umbrales de calidad o exigencia. Si en lo formal, respecto del cargo docente, pero en el resto tiene que cumplir con las condiciones cualitativas y cuantitativas tradicionales para acceder a las categorías más altas, con las que además pasan a ser parte del Banco de Evaluadores y por ende pueden ser citados por cualquier universidad o grupo de investigación del país para evaluar proyectos o arbitrar trabajos científicos. Es como pasar a jugar en ligas mayores.
*La presente entrevista fue publicada en la Página UNPA, la publicación institucional que aparece todos los jueves ern los diarios La Prensa de Caleta Olivia; La Opinión Austral, Tiempo Sur y El Periódico Austral de Río Gallegos
