"Es muy importante que las profesionales en Trabajo Social se formen en Río Grande y analicen problemáticas de nuestra ciudad"

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La primera egresada  de la Lic. en Trabajo Social residente en esa ciudad fueguina, Ivana Paola Ybars, quien cursó la carrera a distancia a través de Cibereducativo de la Red UNPA, contó cómo logró finalizar su carrera a pesar de distintas situaciones personales, institucionales y del país que la “atravesaron” y la forma en que el trabajo territorial y comunitario, al que llegó como profesora de Educación Física, la hizo optar por esta nueva titulación.

Ivana Paola Ybars es profesora de Educación Física; vive junto a su familia y trabaja en Tierra del Fuego, pero desde la semana pasada su historia tiene un hito que la une para siempre a la Universidad Nacional de la Patagonia Austral. Después de mucho esfuerzo realizó la defensa de tesis de la Licenciatura en Trabajo Social y se convirtió en la primera graduada  de la carrera a través del Cibereducativo Río Grande de la Red UNPA, a través del cual se ofrece la propuesta académica a distancia de nuestra casa de altos estudios.
En dialogo con FM UNPA,  la Lic. Ybars  comentó que “la virtualidad requiere de un esfuerzo extra.  Uno tiene que pensar que a todas las capacidades cognitivas que tienen que ver con el estudio les tenés que sumar competencias en lo tecnológico, que no todos tenemos. Así que  es necesario ayudar y acompañar, buscar herramientas”.

¿Cómo tomaste este momento de tu titulación? Seguramente lleno  de recuerdos de lo que fue tu trayectoria  en la carrera.
Si, la verdad que sí.  Hoy hablando con un compañero de trabajo le decía “creo que hoy dejé de flotar”, porque siento una alegría inmensa. Fueron muchos años de mucho esfuerzo, de miles de anécdotas. Cosas que me fueron pasando a lo largo de todo este tiempo. Me atravesaron un montón de situaciones tanto personales, como institucionales y del país. Tengo muchos recuerdos y siento una enorme alegría. Súper feliz de haber llegado a la meta

¿Cómo fue la defensa de tesis?
La defensa de tesis fue el viernes en la mañana, en la modalidad virtual dadas las condiciones de pandemia en la que estamos. Además,  para nosotros es una realidad viviendo en Tierra del Fuego. Como estudiantes de la licenciatura es algo que también queremos de alguna manera dejar instalado. Porque  para nosotros trasladarnos a Río Turbio es cruzar el Estrecho de Magallanes, pasar por Chile, cuatro fronteras, es un proceso bastante complejo.
Así que nos alegra mucho que yo lo haya podido concluir y de alguna manera dejar el precedente de que es una alternativa. Creo también que la pandemia nos vino a mostrar  que se puede cursar de manera virtual.
Con muchos nervios en un principio después me relajé, me sentí muy contenta.  Conté al tribunal todo lo que había investigado. Es un  tema que me encanta, me gusta muchísimo, sobre las dificultades de acceso al suelo urbano en la ciudad de Río Grande. En esa línea lo articulé con los procesos de organización que se dan en las comunidades. Para hacer mi trabajo de investigación realicé un recuento de las políticas nacionales, provinciales.  Un análisis de lo que es el mercado del  suelo riograndense, es totalmente expulsivo. Los precios  son altísimos.

¿Te refieres a los terrenos?
Exactamente, a los terrenos y a la vivienda. Hay un déficit  en la construcción de vivienda en la Provincia muy grande, así que un poco eso son las razones que terminan explicando que se den estos procesos.

¿Cómo es que llegaste a la UNPA?
Yo estaba recibida como profe de Educación Física. En el año 2002 empiezo a trabajar en la zona de Margen Sur de Río Grande, es  donde se producen principalmente los grandes asentamientos a partir del 2005. Yo ya trabajaba ahí como profe,  así que me integro a un equipo de campo de un  Programa Nacional sobre hábitat: el Programa Mejoramiento de Barrios.
Poco a poco me fui metiendo en actividades comunitarias, conociendo a la comunidad, trabajando con otros profesionales, trabajadores sociales, ingenieros, arquitectos, especialistas en ambiente. Así que  me empezó a gustar lo que hacía y cuando me di cuenta ya formaba parte del equipo de campo. Ya casi no daba clases de Educación Física sino que trascendían todas las intervenciones. Me gustó la idea de poder estudiar algo relacionado a esto.
La Licenciatura en Trabajo Social no estaba y empecé a estudiar Ciencias Sociales a distancia en la Universidad Nacional de Quilmes, que no es lo mismo pero un poquito se acercaba. En el 2010 un compañero de trabajo me comentó  que la UNPA traía la Licenciatura en Trabajo Social, así que me anoté, hice el cambio. Además de que era a distancia, eso me engancho porque yo soy mamá de dos niños. Estoy casada, trabajo, es decir, es muy difícil sostener una presencialidad con horarios estrictos de cursada.
Los dos primeros años los llevé súper rápido,  y después se dio una situación personal. Tengo una hermana que tuvo cáncer de mama, sobre finales del 2012 le volvió a aparecer.  Ahí tuve que replantearme qué hacer. Decidí ocuparme en estar con mi hermana, de acompañarla. El año siguiente ella empeoró y opté por no estudiar  en el 2013, me dediqué a estar con ella. Siempre he dicho que fue la mejor decisión que pude tomar a pesar de que implicó consecuencias.
Mi hermana falleció a mediados de 2013, por eso les comento que la formación de la carrera me atravesó en muchísimos aspectos personales.
Tras hacer mí duelo, en 2014, cuando regreso a estudiar  las consecuencias fueron, que acá se estaba cayendo el convenio con la UTN, que era la universidad donde yo iba a rendir los exámenes. Los exámenes que no pude presentar en diciembre de 2012 se complicaron un montón.
En 2015 se cayó definitivamente el convenio hasta el año 2016 que se puedo volver a retomar. Por ese motivo fue que perdí casi tres años de la carrera. Se retomó el convenio con la UNTDF en Río Grande y con la Municipalidad, fue fundamental porque pude hacer ahí mis prácticas en la Casa de  Jóvenes, terminar de presentar los exámenes y ponerme al día con los finales que era todo un tema.
Para entonces ya no tenía compañeras de la licenciatura, cuando nos inscribimos en 2010 éramos más de 70 personas las que nos inscribimos, creo que fui la única que permaneció.   Conocí nuevas compañeras, muchas estaban recién arrancando. Fueron fundamentales porque me dieron mucha energía, mucha buena onda, siempre acompañando y alentando para que uno no deje.
Igual muchos profesores  que fueron muy importantes como Gisel Barbosa, Mónica, Ignacio Aranciaga, seguramente me voy a olvidar de mencionar alguno. Tuve mucho acompañamiento de mis compañeres, de mis profesores. Fue muy linda toda esa última etapa.

En tus redes sociales tienes  un posteo relatando la situación que atravesaste como estudiante de la Licenciatura en Trabajo Social en un contexto  pandemia.
La verdad que es bastante complicado estudiar en pandemia. El año pasado cuando estábamos en aislamiento social obligatorio, imagínate que mis niños se tenían que conectar a la computadora, uno en el turno de la mañana, otro en la tarde, mi marido trabaja en la computadora. Yo estaba haciendo la tesis  y trabajaba. La maternidad, la vida, la familia,  tengo padres grandes también. Pensar en cómo cuidarlos, no verlos. Todas esas cosas a muchos nos han complejizado el escenario, pero es importante seguir. Nos han ocurrido muchísimas cosas creo que a todos los argentinos, en esta última década que ha pasado. Tenemos una gran capacidad de resilencia así que  la invitación es a no bajar los brazos, a seguir adelante, uno cuando menos lo espera llega.

Vos  venías estudiando desde mucho antes en la virtualidad ¿Cómo fue esa experiencia?
Mira,  yo siempre digo que tuve el beneficio de haber cursado una carrera antes en la presencialidad, y eso me daba un plus de entender cómo eran las cosas. Ya había rendido finales, ya me había presentado ante un tribunal, eso me ayudó. Yo soy  bastante cibernética, me gusta mucho la computadora, la manejo muy bien,  pero tenía compañeras para quienes eso era muy difícil. Todo el primer año acomodarse en lo que es la virtualidad requiere de un esfuerzo extra.  Uno tiene que pensar que a todas las capacidades cognitivas que tienen que ver con el estudio les tienes que sumar competencias en lo tecnológico que no todos tenemos. Así que hay es necesario ayudar y acompañar. Buscar herramientas.

¿Cómo te proyectas con este nuevo título? En algún momento hubo una publicación de Trabajadores Sociales en Tierra del Fuego poniendo en duda la formación que brindaba la UNPA
En realidad, creo que la universidad  puso palabra cuándo tuvieron que hacerlo, vinieron y hablaron con el Colegio. Hubo también un pronunciamiento a nivel nacional. Por otra parte había cierto prejuicio con la virtualidad. Hoy está discusión está resuelta tras la pandemia que nos vino a demostrar que si es posible estudiar, hay que buscar las herramientas.
También creo que hubo mucho desconocimiento porque muchas trabajadoras sociales consideraban que nosotras no hacíamos las prácticas  pre-profesionales que en nuestra formación como licenciadas en trabajado social, son fundamentales. Esto no es así, nosotras en cada uno de los años de formación de la carrera  tenemos prácticas en campo, prácticas pre-profesionales , en este  caso,   se hacen en articulación con el Municipio de Río Grande. Eso les puede dar mucha tranquilidad a compañeras.
He recibido muchos mensajes de profesionales, licenciadas en Trabajo Social que trabajan en distintas áreas de Gobierno, como yo. Hoy estoy trabajando en la Secretaría de Justicia, he tenido relación con muchas de ellas y hemos podido trabajar muy bien. Creo que desde ese lugar existe un reconocimiento  y respeto al estudio, a la trayectoria, a la perseverancia. Se los agradezco un montón, todos los mensajes que me mandaron y me acompañaron en eso.
Después será ir demostrando en el día a día. Una de mis compañeras me dijo que había dejado la vara demasiado alta porque me fue muy bien en la presentación de la tesis, y le dije “bueno, esa es la idea”.
La idea es que vayamos para más,  es  súper interesante que las profesionales de Trabajo Social se formen en Río Grande y que analicen la problemática de nuestra ciudad. Cada ciudad y cada provincia tienen una realidad muy particular. Realmente anhelo que desde el Colegio nos empiecen a acompañar, es un camino que hay que hacer.

Vimos que no pudiste zafar del enchastre
Nosotras como estudiantes de Trabajo Social nos reunimos para ver que queríamos hacer al titularnos, surgieron muchas ideas y finalmente  primo la de unirnos a un movimiento que  se da nivel nacional sobre festejos responsables.  En los cuáles no nos enchastramos con alimentos. Hay tanta gente en el país que no tiene  para comer que tirar comida nos hacía mucho ruido. Hicimos un festejo responsable.
Pudimos reunir más de 20 kilos de alimento que vamos a llevar a un comedor de la zona donde estuve haciendo la tesis y lo único  que no tuvimos en cuenta fue el viento gélido del viernes.
 

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