"Nuestras problemáticas son similares a las de otros lugares y es interesante ver cómo hacen ellos para encararlas"
La Prof. en Letras Mónica Musci, del Instituto de Cultura, Identidad y Comunicación de la UARG realizó una Estancia de Investigación en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona con el objetivo intercambiar conocimiento y profundizar en la temática de “Procedimiento de investigación y estrategias de intervención en las prácticas de lectura y escritura en la Universidad”
“Me hice un planteamiento que me ayudó a aprovechar mucho mi estancia de investigación. Me dije: 'voy a aprovechar cada momento y escuchar todo’. Fui a todas las conferencias, a todas las defensas de tesis, a todas las reuniones, a todas las jornadas, a todo lo que pude aprovechar. Eso te enriquece muchísimo, por supuesto dentro de mi área, que son los estudios de lingüística aplicada, de análisis del discurso y de escritura académica” explicó la Prof. en Letras Mónica Musci en relación a su estadía realizada en el mes de octubre en la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona.
Con esa filosofía transitó Musci la oportunidad que le brindó la Universidad Nacional de la Patagonia Austral en el marco del Programa de Estancias de Investigación, que contribuye a la mejora de los procesos y métodos investigativos, la producción científica, la difusión de resultados y la formación de los recursos humanos mediante la vinculación con grupos, centros o institutos de investigación externos.
Con el objetivo de que esta vivencia personal también le sirva a otros, la Profesora Musci compartió experiencias de su intercambio de saberes con grupos de investigación del Departamento de Traducción y Ciencia del Lenguaje de la Universidad Pompeu Fabra.
¿Dónde realizaste tu Estancia de Investigación?
Mi formación es Profesora en Letras. Me recibí en la UNPA hace algunos años y estoy trabajando con un grupo de investigación sobre escritura académica.. Yo tuve la oportunidad de realizar una Estancia de Investigación en la Universidad Pompeu Fabra, en el Departamento de Traducción y Ciencia del Lenguaje, en la ciudad de Barcelona.
La Pompeu Fabra es una universidad muy conocida y consolidada. Tiene muchos avances en diversas áreas y es muy respetada en el ámbito de Comunicación. Yo fui al campus de Comunicación, donde hay grupos de investigación y docencia de las Ciencias de la Comunicación. Tienen Radio, Televisión, TIC, pero además hay un grupo muy activo de enseñanza de lenguas, que es Lingüística Aplicada y esa es mi área.
Ellos son muy conocidos por sus publicaciones en relación a la enseñanza de lenguas y yo hice contacto con la Dra. Carmen López Ferrero, que trabaja allá en el grupo del Dr. Cassany.
¿Cuánto tiempo estuviste en la Universidad Pompeu Fabra?
Viaje del 5 de noviembre al 6 de diciembre, en otoño avanzado en Barcelona.
¿Existía previamente un contacto con la Dra. López Ferrero?
No existía un contacto previo. Yo la había leído a la Dra. Carmen López Ferrero, que tiene publicaciones que se conocen dentro del área de la escritura profesional y académica. Una Doctora de Buenos Aires me contacto con la ella por mail. Tuvo una apertura maravillosa, muy generosa.
Ellos están muy acostumbrados al intercambio, van y vienen todo el tiempo profesores de unas universidades a otras. Mientras yo estuve ahí, por ejemplo, hubo la visita de una Profesora y Doctora australiana que dio un seminario de investigación y después un Doctor panameño que hablaba sobre la temática de la pragmática lingüística.
Muy enriquecedor, porque cada uno que va, -yo también tuve oportunidad de hacerlo- da un breve seminario de formación sobre los temas que está trabajando. Es muy enriquecedor, uno va y da lo suyo, escucha lo de los demás. Participé de tres jornadas, de dos defensas de tesis. Visité un centro de documentación muy importante de análisis del discurso en Barcelona. Es una dinámica muy interesante.
¿Cuál es la postura que debe tomar un investigador que participa en estas Estancias en el extranjero?
Me hice un planteamiento que me ayudó a aprovechar mucho, me dije: “voy a aprovechar cada momento y escuchar todo”. Fui a todas las conferencias, a todas las defensas de tesis, a todas las reuniones, a todas las jornadas, a todo lo que pude aprovechar. Eso te enriquece muchísimo, por supuesto dentro de mi área que son los estudios de lingüística aplicada, de análisis del discurso y de escritura académica.
Y después me hice un programa de entrevistas individuales con cada investigador. Para ver sus trayectorias, sus historias personales, cómo llegaron a su temas de investigación que realizan, cómo organizan el trabajo en equipo, que es una de las cosas más complejas. Así que eso me resulto muy enriquecedor. Aprendí muchísimo en poco tiempo.
¿Cómo fue el trabajo con otros grupos de investigación?
Tenemos muchos puntos de coincidencia; estamos integrados por temas similares, tenemos problemáticas similares en el aula; el tema de enseñanza de lenguas, de escritura, de problemas de comunicar lo que los alumnos aprenden y lo que los investigadores producen, por un lado eso.
Por otro lado, ellos están muy presionados por la producción, la publicación, están en una universidad central con mucha competencia. Hay toda una polémica alrededor del tema de las publicaciones. En qué lengua hacerlo, porque en Europa hay una fuerte presión para publicar en inglés. Les decía que hay que resistir, bueno esa es mi postura. Yo creo que hay que leer en inglés y hay que publicar también en inglés, pero hay que valorar la publicación en español. Nosotros tenemos muchos lectores en español. Ellos decían “no, nos lee nadie” y yo les digo “del otro lado del Atlántico mucha gente los lee a ustedes”.
De hecho ellos son muy reconocidos en Latinoamérica, así que esa es una diferencia. Creo que el sistema científico, la globalización nos va llevando a todos a ese punto. Y el tema de las revistas, los cuartiles de las revistas y las citaciones, es una cosa muy presionante y poco productiva, desde mi punto de vista. Mucha de la producción que circula es hojarasca porque hay que publicar, es una exigencia institucionalizada. No importa tanto la calidad, aunque la calidad se mide desde ciertos parámetros discutibles.
La otra diferencia que me sorprendió mucho es el multilinguismo. Ellos están acostumbrados a trabajar en ámbitos multilingues. De hecho en la universidad se utiliza en las aulas mucho el catalán. Tuve que aprender catalán.
¿Cómo fue esa inmersión en otra legua?
La inmersión siempre te impacta un poco, pero en poco tiempo uno hace grandes avances. De todas maneras yo manejo un poco el italiano. Conozco el portugués, estudié latín, entonces el catalán más o menos lo ubicaba. Me resulta más sencillo leerlo pero todo lo entendía, es un poco lo que te pasa con el portugués, que escuchas con atención y lo entiendes.
Catalán y español conviven en los diálogos cotidianos en la universidad, ellos pasan de una lengua a otra. Tienen además muchas lenguas presentes en la universidad porque tienen grupos muy grandes de migrantes, por ejemplo chinos. En Barcelona hay grandes comunidades chinas, y después tienen los alumnos de intercambio. Tienen las becas Erasmus con alumnos que cursan materias o asignaturas en cualquier universidad de Europa, están un año o menos tiempo, cursan materias allí , vuelven a su universidad de origen y eso hace que el paisaje sea multilingue.
Ellos lo tienen muy presente en toda la investigación que realizan; nunca dejan de lado la perspectiva del multilinguismo, de la variedad y la diversidad. Cosa que nosotros tenemos muy oculta, porque no es que no tengamos diversidad, la tenemos sobre todo intradialectal. Todos hablamos español pero un español diferente. Además tenemos algunas comunidades aquí, de otras lenguas como las comunidades zíngaras, los gitanos que la ignoramos totalmente. Nosotros no estamos ni estudiando esa comunidad, ni pensando que es un ámbito lingüístico diferente. Yo hipotetizo que debe tener impacto en la escuela primaria. Pero no sabemos nada de eso, no lo estamos estudiando.
¿Esta temática te aproxima a desarrollar nuevas líneas de investigación?
Es un área que de alguna manera hay que inaugurar. Yo tengo esperanza que un alumno avanzado se anime, yo lo apoyo, lo ayudo. Hay que hacer trabajo de campo ahí, acercarse a las comunidades, hablar con ellos. Es una cosa que la invisibilizamos. La cantidad de comunidades migrantes que tenemos en Santa Cruz y tampoco estamos pensando en una política lingüística que atienda esa diversidad. Sino que tenemos la representación de que nosotros tenemos un paisaje lingüístico homogéneo, que todos hablamos español, el mismo español y no es así. Eso me hizo reflexionar, a veces uno lo tiene teóricamente pero ellos lo viven.
¿En cuestiones de temas de Género tuviste oportunidad de intervenir en algún foro?
Yo participé en una Jornada del Día de la Violencia Contra la mujer, hubo en la Universidad una conferencia sobre el lenguaje. Están más o menos en la misma situación que nosotros, es decir, hay una demanda de muchos sectores de que el lenguaje de alguna manera tiene que flexibilizarse para hacer lugar, incorporar y visibilizar los grupos que no se acomodan al modelo tradicional, pero no era un tema de investigación o de discusión, al menos en los foros donde participé los días que estuve.
¿Cuál es la perspectivas a futuro con la Universidad Pompeu Fabra, qué viene adelante?
Yo tengo una expectativa bien modesta, es decir, podemos mantener el vínculo, renovar el contacto y a lo mejor hemos hablado de que ellos puedan venir a hacer algún evento. Ellos tienen un grupo de investigación muy nutrido con mucha producción, nosotros somos muy poquitos. Empezamos el vínculo y ellos tienen mucha apertura. La Dra. Carrero es muy generosa, ella está interesada en venir a visitarnos, así que yo creo que el próximo paso puede venir por ahí.
¿Las estancias en el exterior son una oportunidad de aprendizaje en la labor investigativa?
Si, totalmente. Uno de los problemas de nuestra universidad, a nivel de investigación, que fue parte de la devolución que nos hicieron después de la evaluación externa, es que tenemos una tendencia a encerrarnos, a participar en nuestros eventos y publicar en nuestros medios de publicación, eso tiene que ver también con que estamos lejos.
Este tipo de oportunidades nos da la posibilidad de tener contacto con otros estilos, otros investigadores, otras líneas. Hoy en día con internet, uno entra a la página de una universidad le interesa la línea de investigación de algún grupo y los busca.
Los correos electrónicos institucionales están disponibles en general. La gente es muy generosa, en cuando haces solicitudes para visitarlos te reciben con mucha amabilidad. Yo creo que hay que animarse, a veces las convocatorias son complejas. Ésta en particular fue muy sencilla.
La UNPA abrió la convocatoria de Estancias en el exterior de forma sencilla, era presentar un plan de trabajo y la conformidad de la institución receptora y nada más, no era para nada una exigencia compleja. Vale la pena, hay que hacer el esfuerzo de salir, de contactarse con otra gente.
No estamos fuera del mundo ni tampoco estamos pensando cosas que sean antiguas o desubicadas, nuestras problemáticas son similares a las de otros lugares y es interesante ver como hacen ellos para encararlas, enfrentarlas o pensarlas.





