"Lo más significativo fue la equiparación del estatus de las unidades académicas"
A poco más de una semana de la 4ª Asamblea General Ordinaria, realizada en la Unidad Académica San Julián, la rectora de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, AdeS Eugenia Márquez, realizó un profundo análisis del proceso institucional que involucró a toda al comunidad universitaria en la reforma del Estatuto, y de los principales cambios introducidos al Reglamento de la Casa de Altos Estudios.
En declaraciones realizadas al programa `Clase Pública’, que se emite por LU 14 Radio Provincia, Márquez reconoció que la definición respecto del sistema de elección de las autoridades unipersonales fue “lo que generó mayores expectativas”, aunque consideró que lo más relevante es que “a partir de este nuevo Estatuto las unidades académicas están organizadas, eligen a sus miembros y participan en el conjunto de la Universidad de la misma manera”.
Asimismo, aseguró que la Asamblea Universitaria no dejó vencedores ni vencidos.
- ¿Cuál es el balance que realiza sobre estos hechos trascendentales que vivió la UNPA en los últimos días?
En realidad la actividad desarrollada a lo largo de esos dos días fue la culminación de un proceso bastante largo, toda vez que en la Asamblea anterior, que fue la que nos encomendó como Rectora y Vicerrector al Ingeniero Hugo Rojas y a mi, se dio inicio a este análisis y evaluación del Estatuto que nos habíamos planteado teniendo en cuenta el crecimiento que la UNPA tuvo y los desafíos que la Universidad Pública tiene hoy
Personalmente creo que el trabajo que se realizó fue muy serio. Cuando uno crea un Estatuto, crea una norma; generalmente se requieren los dos tercios de la Asamblea para modificar cualquier artículo del mismo. Y en esta oportunidad que hubo que analizar y trabajar con esos dos tercios se pudo dimensionar lo interesante de cada artículo, porque obligó a los actores a pensar y a buscar puntos de consenso, porque si nadie lograba los 36 votos a favor que se requerían, no se podía modificar nada.
¿En su opinión, cuales fueron los puntos más significativos que sufrieron variación? Probablemente el tema de la elección de las autoridades unipersonales haya sido el que generó mayores expectativas y sobre el que más actores se expresaron. No obstante, el cambio de estructura era algo que veníamos analizando en varios procesos de evaluación, e incluso en la Asamblea del año 2000 se nos había encomendado redefinir el esquema, teniendo en cuenta cosas tan sencillas como la falta de una organización interna que supervise específicamente el desarrollo de un Plan de Estudios en particular. A mi juicio lo más significativo de este cambio fue la confirmación del estatus institucional de las cuatro Unidades Académicas, porque la estructura de funcionamiento de San Julián y Río Turbio estatutariamente era diferente a la de Caleta Olivia y Río Gallegos y también su participación en los cuerpos colegiados. Eso es muy importante en términos de dimensionar la Universidad como un conjunto de sedes que son iguales en su estatus institucional, pero diferentes en función de las culturas de sus contextos, de las respuestas que dan al mismo y del tamaño. No es que sean iguales y que uno no las piense así, pero efectivamente a partir de este nuevo Estatuto están organizadas, eligen a sus miembros y participan en el conjunto de la Universidad de la misma manera.
- ¿Considera que el Claustro Estudiantil tuvo una participación acorde a lo largo de este proceso institucional?
Uno imagina que las participaciones de los distintos actores debe ser equivalente a las que uno vivió, pero hoy los modos de expresarse de los estudiantes son diferentes quizás a los que imaginamos o vemos por TV en otros ámbitos, tratando de disputar otros aspectos que tal vez no sea necesariamente lo que el conjunto del claustro estudiantil desea o necesita.
Creo que los estudiantes participaron con las formas que tienen y si uno mira la cantidad de estudiantes y la cantidad de profesores, se puede apreciar que la participación si bien no fue masiva, fue equivalente.
En particular, los estudiantes reclamaron eso que hace efectivamente a su espacio de trabajo, y ahora por ejemplo van a tener participación en la selección de un Director de Carrera o de un Director de Escuela, y también en la organización del seguimiento, implementación y mejora de la misma.
- Una de las nuevas figuras que se incorporará en la nueva estructura de gestión es la del Vicedecano ¿Cuál sería su rol?
El Vicedecano es una figura cuya necesidad se plantea en primer lugar a partir de la redefinición de los Departamentos, que diversifica el conjunto de actores que tienen una visión más o menos general de las problemáticas de la Unidad Académica. En particular el Vicedecano tiene la responsabilidad de tener una visión integral de todos los temas que hacen al Grado, la Extensión y la Investigación. Es además quién suple temporalmente al Decano. Hoy el sistema universitario requiere cada vez más de una fuerte conexión con distintos organismos y eso nos obliga a tener una capacidad de gestión interna más ágil. No es posible que un decanato quede parado durante una semana porque el Decano viaja al Consejo Superior.
- ¿Y que importancia tiene la posibilidad de crear Escuelas e Institutos?
Tanto las Escuelas como los Institutos son herramientas que la Universidad a partir del nuevo Estatuto se plantea como nucleadoras, buscando un esquema organizador que concentre efectivamente las distintas actividades. Todo lo que hace al desarrollo de carreras y carreras afines, que es la Escuela, pretende dimensionar el problema de la implementación de la carrera desde las competencias que tiene que tener un estudiante al ingresar, el puente que la Universidad tiene que generar para ese ingreso, toda la problemática propia de la implementación, de la articulación entre los espacios curriculares, la práctica profesional durante el proceso de formación, que son temas que han estado abordados pero no desde una estructura formal y específica. El Consejo Superior experimentó con la creación del Director de Programas de Formación de Grado como una alternativa y la Escuela es un crecimiento a esa figura que efectivamente fue significativa.
Por otro lado el Instituto alberga áreas de desarrollo en Investigación, Extensión y Transferencia orientadas fuertemente a problemas, donde ya no depende de un departamento en particular sino de la actividad propia que tienen la Investigación, la Extensión y la Transferencia, cada vez mas asociada a la multidisciplina, hoy prácticamente no hay campo de investigación que no requiera de alguna otra disciplina para analizar los problemas en profundidad.
- El Cuerpo de Administración y Apoyo reclamó mayor participación en los órganos de gestión de la Universidad, cosa que se resolvió en forma favorable pero no en la medida reclamada ¿En tu opinión como debería haber sido resuelto este reclamo?
Nosotros veíamos que el Cuerpo de Administración y Apoyo al tener una sola persona en los Consejos de Unidad, las minorías no podían llegar a ser representadas, y por eso se proponía un aumento de representantes de todos los claustros, sobre todo porque al desaparecer los Directores de Departamentos en el órgano colegiado permitía redefinir esos porcentajes. La Comunidad Universitaria entendió que no era así y esto trajo aparejado un cambio en el Consejo Superior bastante extraño, porque en el diseño original el Cuerpo de Administración y Apoyo tenía una representación por Zona Norte y otra por Zona Sur. Eso traía una fuerte dificultad en la representación y veíamos como necesario que cada una de las sedes tuviera su representante. Entonces al incorporar al Consejo Superior cinco Administrativos, entendíamos que los otros Claustros también debían reconfigurarse, pero la Comunidad Universitaria entendió que no. Creo que quedó en cierto modo desequilibrado, pero lo interesante es que esta modificación fue votada por unanimidad y por lo tanto entiendo que todos dimensionaron claramente la decisión que estaba tomando.
Personalmente creo que el sector merecía una reconfiguración de su participación y en ese sentido pienso que tanto la modificación del Consejo Superior como la de la Asamblea es fruto de un trabajo de participación sistemático. Administración y Apoyo es uno de los pocos sectores que nunca falta a los cuerpos colegiados y que han tenido un crecimiento significativo tanto en el nivel de responsablidad como en la dimensión.
¿Qué opinión le merece la propuesta que surgió para cambiar la denominación de Administración y Apoyo por No Docente, que finalmente no prosperó?
En el nacimiento de nuestra universidad el término No Docente fue reconocido por todo el mundo como una denominación por la negativa, pero también es cierto que esta denominación está incorporada en el Convenio Colectivo de Trabajo para el Personal de las Universidades Nacionales y es una marca registrada. Creo que hay un trabajo por hacer, porque hay muchas personas que quieren denominarse como No Docentes, pero me parece que debe ser el propio cuerpo quien lo decida sin ingerencias ajenas.
- ¿La pasión con que se vivieron las discusiones generó algún tipo de fractura entre las Unidades Académicas participantes?
Creo que el sistema de gobierno que la Universidad estableció, similar al que tienen en general otras Universidades Nacionales en la Argentina, mediante la cual le asigna a la Asamblea Universitaria la potestad de definir cuestiones de fondo, plantea un esquema de trabajo que propicia la discusión y el debate, pero que una vez definido un tema sabemos que este es nuestro Estatuto y en función de ello trabajamos.
Yo no creo que en términos institucionales haya vencedores y vencidos. Cada uno fue discutiendo lo que mejor creía para la institución y fue tratando de ser lo más flexible posible para acercar las posiciones. En tal sentido creo que el resultado es la mejor opción que hemos encontrado para la Universidad. Por suerte no hubo cosas que fueran aprobadas por mínimas diferencias, tipo empate técnico, y esto nos deja la tranquilidad como institución que aún no teniendo la totalidad de los votos posibles, era lo que la mayoría relativa quería. Creo que el trabajo se dio en general en buenos términos y una prueba de ello es que una vez terminada la Asamblea todos nos abrazamos, nos felicitamos y seguimos hablando como si nada hubiera sucedido. Eso me parece que marca un trabajo interesante y da cuenta de una madurez de convivencia y de organización. Seguramente la implementación de todos estos cambios nos encontrará unidos, discutiendo desde las diferencias, pero tratando de buscar la mejor solución para la Universidad.
* La presente entrevista fue realizada en el programa Clase Pública, que se emite por LU 14, y publicada en Página UNPA del jueves 12 de noviembre
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