Positivo balance al término de la Categorización de Docentes Investigadores
La Universidad tuvo a su cargo la organización y coordinación del proceso de evaluación que se desarrolló durante toda la semana en El Calafate. Profesionales de todo el país analizaron allí las casi 2 mil postulaciones de docentes de toda la Patagonia
Con absoluta normalidad y conforme a lo planificado, concluyó anoche en El Calafate la evaluación regional de la IV Convocatoria de Categorización del Programa de Incentivo a Docentes Investigadores, que tuvo por primera vez a la Universidad Nacional de la Patagonia Austral a cargo de la organización y la coordinación de este riguroso proceso interinstitucional.
Desde la mañana del lunes 31 de mayo más de 120 catedráticos de reconocida trayectoria de todo el país - integrantes del Banco Nacional de Evaluadores- estuvieron abocados al análisis de cerca de 2000 carpetas pertenecientes a profesionales de nuestra región que buscan ingresar o mejorar su situación en este Programa de Incentivos, que regula la carrera de Investigación en el Sistema Universitario Nacional.
El dispositivo regional comprendió la evaluación de las postulaciones realizadas por docentes de las Universidades Nacionales de La Pampa, Río Negro, Patagonia San Juan Bosco, Patagonia Austral y las facultades regionales de la UTN en el marco de la convocatoria 2009 de categorización realizada por la Secretaría de Políticas Universitarias de la Nación (SPU)
Para ello, se constituyeron cada día más de 20 comisiones evaluadoras de todas las disciplinas, en las que sus integrantes analizaron la trayectoria académica, la participación en proyectos de investigación y la formación de recursos humanos desarrollada por cada uno de los postulantes.
Estas comisiones emitieron para cada uno de los postulantes un dictamen de pares, y será ahora la Comisión Regional de Categorización, que deberá reunirse próximamente en Río Gallegos, la encargada de definir el otorgamiento o no de las categorías solicitadas.
Cabe destacar que esta convocatoria se realiza en todo el país, en forma simultánea, cada 4 o 5 años, pero hasta 2004 los procesos de evaluación generalmente se llevaban a cabo en Buenos Aires. En esa oportunidad, la categorización regional se desarrolló en Comodoro Rivadavia y la organización estuvo a cargo de la UNPSJB.
Este año, la organización del dispositivo estuvo a cargo de la Comisión Regional de Categorización, integrada por referentes de todas las Casas de Altos Estudios y representantes de la SPU y de la Comisión Nacional de Categorización, y la organización del evento recayó en la Secretaría de Ciencia y tecnología de la UNPA.
Compromiso y responsabilidad
“Para nosotros esto significó un gran compromiso y por suerte hemos estado a la altura de las circunstancias”, expresó al término de la última jornada de trabajo la rectora de la UNPA, Eugenia Márquez, quién explicó que la categorización es “una de las actividades de mayor envergadura en lo que hace a la definición de la carrera docente y al desarrollo de la actividad de Ciencia y Tecnología dentro de las Universidades”.
Márquez indicó que este proceso es fundamental, dado que “va marcando a nivel de toda la región el grado de desarrollo y de recorridos académicos que han tenido el conjunto de los docentes investigadores en cada una de las disciplinas”.
La rectora hizo hincapié en la elección de la UNPA como sede, dado que ello implica “el compromiso no solo de administrar la información que el conjunto de universidades delega en nosotros, sino también que durante estos días 120 evaluadores externos tuvieran disponible cada una de las solicitudes presentadas”.
“La dinámica para que administrativamente se pueda apoyar este proceso y la responsabilidad de articulación de este dispositivo son cuestiones muy complejas, pero no son imposibles, y eso por suerte lo hemos podido demostrar”, acotó.
En este contexto, sostuvo que “en toda la región el número de investigadores con categorías 1 y 2 del Programa de Incentivos es relativamente bajo respecto de la cantidad de docentes”, aunque destacó “el crecimiento que han podido demostrar los docentes en ese recorrido de Ciencia y Tecnología” y reconoció que “ha habido un desarrollo y un crecimiento efectivo dentro de las universidades”.
“En la región, en muchas disciplinas, la falta de postgrados estabilizados no ha permitido que los docentes pudieran dirigir tesis a nivel de maestría, especialización o doctorado, y esto ha sido un condicionante en el crecimiento”, explicó.
En tal sentido, sostuvo que la oferta de Postgrado que la UNPA desarrolló en los últimos años “sin lugar a dudas marca la posibilidad y la oportunidad de cumplir todos los estadios de formación que se requieren para ir creciendo tanto en la docencia como en la investigación”.
Por otra parte, indicó que nuestra universidad registró un número importante de jóvenes docentes que se presentaron para ingresar al Programa de Incentivos y consideró que esto es producto de “la política de incorporación y reorganización de las cátedras y el fortalecimiento de las carreras”, a lo que se le suma “el incremento de proyectos de investigación, producto de la radicación o de la jerarquización de la planta docente y también del aumento sostenido de las becas de investigación”.
Por último, y dado que la UNPA tuvo también investigadores que se desempeñaron como evaluadores, la rectora sostuvo que “fue una experiencia realmente significativa, porque estuvieron con docentes investigadores de todo el país definiendo criterios, haciendo el análisis, y compartiendo realidades y experiencias”.
Trabajo en equipo
Por su parte, la secretaria de Ciencia y Tecnología de la UNPA, Sandra Casas, quién tuvo a su cargo la coordinación del dispositivo de evaluación, dijo que “fue una semana muy movida, con jornadas muy largas y de mucha intensidad”, aunque aseguró que “el balance es altamente positivo, porque se logró el análisis de toda la documentación que teníamos y además se consiguió generar un muy buen clima de trabajo, que influyó seguramente en los resultados obtenidos”.
“El trabajo requirió del apoyo de todo el personal de la SeCyT, integrantes de Rectorado, informáticos, choferes, referentes de investigación de las cuatro unidades académicas y personal administrativo que aportó la Universidad Nacional de Río Negro. Este equipo estuvo abocado a toda la parte operativa y administrativa, que permitió tener todo el tiempo el trabajo controlado para que la tarea fuera continua y permanente”, precisó.
La documentación que fue trasladada a El Calafate para la categorización requirió el armado de unos 80 bultos, con las carpetas organizadas por día y por comisión: “Es documentación de mucha importancia, no solamente para nuestra universidad, sino para quienes se han presentado a la categorización, porque hay que tener en cuenta que cada carpeta es la carrera académica de un docente y perderla significaría perder toda su historia”, indicó finalmente la secretaria.
