"Si un proyecto no encaja con lo que la gente necesita, no sirve"
En el marco del Curso de Postgrado en Gestión Cultural, que la Universidad Nacional de la Patagonia Austral comenzó a dictar en septiembre, se desarrolló el viernes y sábado en Río Gallegos el segundo seminario intensivo, denominado 'Cooperación cultural para el desarrollo', que estuvo a cargo del Diplomado Alí José Mustafá.
Mustafá es Licenciado en Periodismo y Comunicaciones, diplomado de Estudios Avanzados en Gestión Cultural y experto universitario en Cooperación Internacional para el Desarrollo en Educación, Ciencia y Cultura y cuenta además con una extensa trayectoria en la función pública, en cargos relacionados directamente con la gestión cultural.
En los últimos años se desempeñó como Director de Industrias Culturales y Jefe de Gabinete del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires; Director Nacional de Política Cultural y Cooperación Internacional de la Secretaría de Cultura de la Nación; Subsecretario de Gestión Cultural dentro del mismo organismo y Director de la Comisión Bicameral de Conmemoración de los Bicentenarios 1810- 2010 y 1816- 2016.
Durante dos jornadas, Mustafá abordó con los asistentes al seminario de postgrado distintos temas relacionados con las políticas culturales, la gestión cultural y la cooperación internacional y el rol del gestor como articulador y realizador de proyectos.
En diálogo con Página UNPA, el catedrático de la Universidad Nacional de San Martín se refirió a la importancia de estas temáticas.
- ¿Que es la cooperación cultural para el desarrollo?
Está relacionado con la posibilidad de cooperación internacional cultural para la gestión; la búsqueda de fondos y recursos externos, que hoy en realidad Argentina no los necesita, porque es un país de renta alta. La cooperación internacional generalmente está orientada a aquellos países que tienen renta baja, como puede ser hoy Paraguay, o Haiti y Honduras, que son casos paradigmáticos. Nuestro país, al no necesitar de los organismos internacionales cooperación para proyectos de desarrollo social o cultural, y además por su capacidad instalada y la experiencia de sus técnicos y funcionarios, ha pasado a triangular la cooperación, garantizando de esta manera la buena gestión de los fondos.
- ¿Quienes son o quienes deberían ser los gestores culturales?
El campo de la gestión cultural no está totalmente definido hoy. Es multidisciplinario, porque lo conforman profesionales de la Antropología, de la Historia, de las Artes, Periodistas, Comunicadores Sociales. El campo de lo cultural atraviesa a todos estos. El perfil puede ser el de un gestor cultural, pero tiene que ser alguien que sepa formular proyectos y orientarlos hacia la práctica cultural.
- ¿Está internalizada la figura del gestor cultural a nivel institucional en la Argentina?
Si, pero sólo desde hace apenas 15 o 20 años, que comenzó la formación en Gestión Cultural. Lo que pasa es que también hay mucha resistencia de algunos sectores políticos para incorporar profesionales especialistas a su estructura de gobierno y esto también se ve en el sector privado.
- ¿Cuáles son los beneficios de tener a estos especialistas?
El beneficio fundamental es saber desarrollar un proyecto que tenga en su horizonte cambiar la realidad de una comunidad y hacer que ese proyecto sea sustentable. Si es así, la comunidad se apropia de ese proyecto y puede desarrollarlo a lo largo del tiempo.
- Tiene una amplia experiencia en gestión. ¿Cuáles son las tensiones entre la teoría y la práctica concreta?
Las tensiones son infinitas y tienen que ver con la lucha de poder, con la búsqueda de espacios. Tanto las áreas de cultura como las de cooperación Internacional son espacios marginales para los gobiernos. Si uno hace hoy una observación en los municipios esos cargos están ocupados por aquellos que han perdido la interna del partido que gobierna. Y en la mayoría de los casos son mujeres. Ahí hay que prestar atención, porque como son áreas marginales no se la dan a hombres. Cultura es el área con menos poder y decisión política, pero a su vez es el área más importante del gobierno.
Cuando alguien le pregunta a un Director de Cultura cuál es su presupuesto, seguramente no lo sabe y ahí hay una tensión, porque dependemos del intendente o del secretario de Gobierno. Otra tensión se da con los sindicatos, que generalmente están instalados en las áreas más sensibles de los ministerios y tienen más historia y más presencia en la estructura de Gobierno que un gestor cultural. Y hay tensión también cuando alguien quiere, por ejemplo, reconfigurar la composición de un ballet, de una orquesta o de cualquier conformación estable.
- ¿Cuáles son las herramientas que se deben utilizar en estos casos?
Fundamentalmente el diálogo. Manejar muy bien los instrumentos de gestión y los proyectos, pero escuchando principalmente las demandas. Tu proyecto puede parecer el mejor, pero si no encaja con lo que la gente necesita, no sirve. Yo menciono siempre el caso de una comunidad de Perú en la que los cooperantes y los responsables de proyectos creían que la mayor necesidad del pueblo era infraestructura educativa y cuando presentan el proyecto sus integrantes les dicen: 'Nosotros necesitamos piletas de natación, porque cuando nuestros hijos van al servicio militar van a la Marina y como Bautismo, los soldados viejos los tiran al mar y muchos mueren ahogados'. La prioridad de esa comunidad no eran las escuelas, sino que los chicos se capaciten en natación.
- ¿Que importancia tiene que la universidad impulse esta formación en Gestión Cultural como curso de postgrado?
Me parece muy bien, aunque un poco tardío. Esto empezó hace unos 15 años a tener forma, pero aún no llegamos a todas las universidades nacionales. Si bien hay varias experiencias en Argentina de carreras de grado, pregrado y postgrado, es auspicioso que haya llegado al a Patagonia.
El Consejo Federal de Inversiones está trabajando en esto, las agencias de cooperación también, pero parece que Dios atiende en Buenos Aires y estos lugares alejados no reciben esa cooperación.
Por eso me parece buenísimo que hoy se estén dando estos cursos acá y que en algún futuro podamos tener en la UNPA una carrera de gestión cultural.























